LABOR SOCIAL


La Llavoreta tiene una labor social. En sus estatutos se plasma claramente que su objetivo es promover y proveer la agricultura y alimentación ecológica en general, así como el comercio justo.
Como asociación, no solo somos una tienda sino que apoyamos como colectivo todas aquellas acciones que promueven la producción y el consumo ecológico y la defensa del medio ambiente.
Estas son las razones por las que la Llavoreta en concreto, y en general, la producción y el consumo de alimentos biológicos realizan una labor social:
 

A. Atiende a métodos respetuosos con el medio ambiente,
pues evita la utilización de tóxicos así como de los residuos y la contaminación por embalajes y transportes.
Además, promueve un uso sostenible de los recursos y fomenta la biodiversidad.

B. Asegura la salvaguarda de nuestro patrimonio cultural-agrario,
ya que se ayuda a agricultores que perpetúan los saberes agrarios tradicionales y que además hacen uso de las nuevas técnicas de agricultura biológica.
Además se da preferencia a la producción local evitando así el gasto anti-ecológico del transporte a larga distancia.

C. La defensa de nuestra salud.
Se trata de alimentos de la máxima calidad, tanto a nivel gustativo como nutricional, por su ausencia de tóxicos y por mantener el equilibrio natural de nutrientes.
Esto tiene unas implicaciones a nivel socio-sanitario: sabemos que la mayor parte de las enfermedades tienen su origen en la alimentación. Si consideramos esto, vemos que supone una alternativa en cuanto a la auto-gestión de nuestra propia salud y la independencia del aparato médico y de la industria farmacéutica.

D. Propone una alternativa de consumo, más responsable, más informado, respetuoso con el medio ambiente y con nuestra salud.
Se trata de un consumidor que no responde a modas publicitarias, que sabe lo que come, de dónde viene, y que tiene el poder de decidir el modelo de producción y el tipo y la variedad de alimentos que quiere.

E. Propone una alternativa de producción,
pues no es esclavo de las leyes del mercado. Y además responde a la filosofía de trabajar con la Naturaleza, no de dominarla, como es propio de la racionalidad científica-tecnológica que se sitúa desde un punto de vista jerárquico y opresor.
Se trata también de una ECOLOGIA SOCIAL pues crea unas relaciones, tanto entre los grupos humanos entre sí como con el entorno, más igualitarias y emancipadoras.